2008/08/18

MI PIE IZQUIERDO


Pero...cómo carajo puede ser ?
.
Acabo de ver la competencia de Atletismo más insólita de mi vida. La final de los cien metros en los Juegos Olímpicos de Beijing. Y no terminaba de creerlo : sólo, absolutamente sólo , despegado del resto y con gesto suficiente, el jamaiquino Usain Bolt se pisa los cordones faltando cinco metros para la llegada y se clava casi de cabeza en la superficie de la pista, a medio metro de la victoria. Y de la Gloria.
.
No puedo negar que , en ese momento , un sentimiento compasivo se apoderó de mi ánimo y no pude dejar de pensar en el muy amargo trance que acababa de pasar.En el modo insólito - y hasta ridículo - en que se le escapó la victoria, por una aparente pequeñez. Pensé en su lucha , en su infancia- tal vez sufrida - , en la decepción que de seguro embargaba a su madre. En el exilio interior que le impediría regresar a Jamaica. En el escarnio al cual lo sometería el Periodismo. En los cuatro años que debería esperar para una revancha .En todo, en todo eso pensé.
.
Estoy viendo la ceremonia de premiación. Ah, noooo!...Me están jodiendo! Por qué mierda le están dando la medalla de oro ? Se cayó , Señores....se cayoooooó ! Se plantó de nariz como en los aterrizajes forzosos de las películas ! Sólo le faltó prenderse fuego... Y ni siquiera llegó ! Estamos todos locos ?
.
Mirando a mis amigos alrededor sostener la victoria de Bolt , me doy cuenta que , otra vez , el loco soy yo. Que acababa de ver lo que no pasó, probablemente por la desmesurada ponderación del riesgo que normalmente me atormenta.. Que no advertí que el error que el tipo había cometido se había olvidado de pasarle Factura y que ganó como todos los demás vieron que ganó. Que no analicé que la señal que contenía la imagen del triunfador había viajado decenas de miles de kilómetros - satélite mediante - desde China a Lomas de Zamora , mostrando al mundo entero a un velocista poderoso arrollar a sus rivales. Tan sólo ahora caigo en la cuenta de que, en algún tramo del recorrido de dos metros que va desde la pantalla a mi sistema óptico - recién ahí y sólo para - este Rayo se tropezó. Y hasta es posible que yo mismo lo haya hecho caer.
.
Aún así , no termino de convencerme del todo. Y si bien no puedo dejar de observar la imponente estampa que , sonriente , besuquea la reciente medalla dorada, creo ver también - afinando el ojo - su pómulo izquierdo enrojecido e inflamado y , a la par , las rodillas que lentamente comienzan a sangrarle. Señales probables de que algún porrazo se dió.

Confirmado , entonces . Que disfrute su gloria y sus millones. Pero , por el momento , en mi opinión, y hasta tanto no me demuestre lo contrario , el muchacho no deja de ser un caribeño poco avispado que , en el momento cumbre de su existencia , no supo siquiera atarse los cordones como mandan los Manuales.
.
(*) Según dicen , el velocista jamaiquino Usain BOLT batió el récord Mundial del hectómetro , ganando la final de dicha especialidad correspondiente a los Juegos Olímpicos de Beijing. Además de largar muy mal y relajarse al final, CORRIÓ CON LOS CORDONES DE SU CALZADO IZQUIERDO DESATADOS , , tal como se ve en la FOTO DE ARRIBA.

15 comentarios:

Calderondelabarca dijo...

Cuando uno , así sea sin querer , hace algo mal no es bueno pretender ignorarlo.
Para no llorar después.

Eugenia dijo...

Gracias por hacerme reír tanto, Calderón.
Así y todo, largando mal, con los cordones desatados, y un poco averiado, Usaín ganó la medalla dorada. Creo que hasta él mismo estaba sorprendido con su nuevo record.
Creo que para ganar competiciones de este estilo, se necesita tener una fortaleza que permita dar nuestro máximo en esos pocos instantes tan decisivos. Es por eso que las competencias o las ejecuciones en público en donde tenemos esos únicos momentos para demostrar tanto esfuerzo no son para cualquiera. Tal vez esta fortaleza interna es la que le permitió ganar a Bolt "a pesar de" todas las dificultades que tuvo.
No digo que cuando uno hace algo mal lo ignore, al contrario, pero en este caso déjelo festejar un rato al pobre Usaín, no sea tan aguafiestas. Ya se sentará después a analizar qué salió mal y por qué.
En mi caso, cuando hago algo mal, aunque lo acepte o lo ignore, termino llorando.

Saludos.

Walter Leonardo Doti - (Filosofo Multimedia) dijo...

¿Cuál sería la moraleja?, ¿que cuando uno se equivoca debe pagar por ello aún cuando de su error no se haya desprendido ningún perjuicio?. ¿Algo así?
Me da la impresión de que hay detrás de este texto una consideración de los valores como instancias objetivas y trascendentes, y no subjetivas e inmanentes. Como si lo que está bien o mal estuviera bien o mal más allá de toda consideración de las personas indiviaduales y los casos particulares.
¡Discutámoslo, que tengo ganas! :)

PD: Sáquese una cuenta de Gmail, de modo que se lo pueda ubicar a través de su sistema de mensajería cuando tenga el correo abierto.

Idea dijo...

Calderón, sólo usted es capaz de superarse. Le diría Babilonia, pero temo quedarme corta, entonces le diré ¿Babilonia al cuadrado? Espero estar siendo justa.
Cariños

Fede dijo...

Vieron la película por la mitad. Les cuento el resto: Bolt despreciaba los 100 m porque ganaba siempre en los 200 m. A mí no me cae simpático; es un pendejo engreido que no merece la suerte que tiene y desprecia a sus adversarios. Cuando yo era chico soñaba con ser Carl Lewis, que nunca sobró una carrera en su vida y nunca menospreció a sus rivales... Y ganó 9 medallas de oro, cosa que este gil no va a hacer nunca.

Walter Leonardo Doti - (Filosofo Multimedia) dijo...

Fede: ¡Cuánto cristianismo! La suerte no se merece, se conquista. Como los goles, que se hacen o no se hacen.

Calderondelabarca dijo...

Hay varias cosas .

Poniendo a funcionar el traductor , señalo la contradicción existente entre juzgar un hecho como una proeza deportiva o , eventualmente , el mayor fracaso ante una idéntica conducta con dos resultados posibles distintos sólo separados por el azar : lo que yo ví y lo que en realidad pasó.
También me interesó hacer notar la subestimación general del riesgo que realiza la gente en general, normalmente minimizada por la obtención de un resultado positivo.
En el caso de Bolt, una eventual caída por imprevisión no hubiera traído consecuencias mayores en términos de bien común , pues su gloria hubiera sido heredada por el segundo , ante el regalo impensado de la victoria.Y nada más.
Pero en otro plano esa falta de equilibrada ponderación del riesgo trae muerte, enfermedad y pobreza, perfectamente medible en grandes números.Y no sólo para uno , sino también para terceros.
Los ejemplos extremos son los que mejor permiten demostrar un razonamiento : hoy podría haber escrito el mismo post teniendo como protagonista a un pibe de Témperley , contento y victorioso-según me pareció ver- por haber ganado una apuesta subiéndose al techo de un tren eléctrico , e invitando a todos sus amigos con cerveza por los cincuenta pesos que se ganó.
Y haber escrito en negrita que, en realidad, recibió una descarga de 25.000 voltios y se encuentra agonizante con quemaduras en el noventa por ciento de su cuerpo.
Por eso Bolt corrió MAL , aunque las cosas le hayan salido bien : el resultado positivo engaña, como lo hubiese hecho con este pobre chico de no haberle pasado nada. En otro tipo de circunstancias , pensar así resulta la diferencia entre la vida y la muerte.

Walter Leonardo Doti - (Filosofo Multimedia) dijo...

¡Aaaaaahhhhhh! Compreeeendo. Ahora sí. Comprendo y coincido. Aunque la displiscencia (¿se escribirá así?) a veces permite hacer cosas, subirse a riesgos que devienen en éxitos, que de otro modo uno no haría.
Hay, dicen, una explicación biológica para el asunto de que haya gente que corra con los cordones desatados (o para que ciertos individuos asuman riesgos inútiles en principio). Para conocerla hay que reunir la idea de clanes, la de pioneros y la de adrenalina. Le dejo el laburo porque me duermo.

Lukas Rybensen dijo...

Me contaron que en una maratón, el etíope Abebe Bikila probablemente desconfiando de los peligrosos cordones decidió ganarla descalzo.
Interesante su post contrafáctico, a mis ojos lo mostró como un hombre sensible y empático, brindo por ello.

Saludos, Luc

Lukas Rybensen dijo...

Nota: brindo con el té de las cinco (am).

Calderondelabarca dijo...

Walter : Gracias por dejarme el laburo pero no quiere saber nada conmigo. Se lo devuelvo por Micromar.

Luc : Es así, un Post Contrafáctico. Discúlpeme ...Ud brinda con Té ?. Ahora voy comprendiendo algunas cosas. Chiste + Guiño + Carita :)

Fede dijo...

Walter:

¿A qué le llama conquistar a la suerte en este caso específico? ¿Usted cree que Bolt mide 2,00 m porque se animó, porque no dejó que el universo le impusiera cuánto medir? ¿Usted cree que corre más rápido que los otros porque es aristotélico? Esto no es fútbol; el aspecto técnico es mínimo, el génetico, es determinante. Cuando yo fui atleta entrenaba a la par con mis compañeros de club, pero el sábado no corríamos igual; ganaba siempre el más favorecido por la génetica.

Además, ser superior a otro no nos da derecho a ser soberbios o groseros, mucho menos cuando esa superioridad es gratuita.

Menospreciar al rival es la más baja actitud que puede asumir un deportista. Si pensar eso es platónico, debo ser platónico.

Calderondelabarca dijo...

Ganó los 200 metros también ! Y hasta creo que me hizo un corte de manga esa flecha ladina !

Carolina dijo...

Me voy a meter, ahora, que no hay nadie ya para refutarme. Me encantó Bolt (nada de chistes pavos, eh). Creo que festejar no tiene nada de malo y eso es lo que hizo. Si hubiera ganado yo una medalla de oro hubiera hecho el triple, como mínimo. No creo que haya sido con la intención de menospreciar a nadie...

¿Acaso nunca una emoción los desbordo? A mi si, y sobretodo por medio del deporte, de la auto superación y de la gloria que esto trae consigo.

Anónimo dijo...

¡Gracias, caro!