. ........................................................................................................Sevilla . Está transcurriendo el instante que marca justo el Mediodía.
En el magnífico salón del
Teatro Regidor , el clima se hace intenso. No sólo por el sofocante calor , sino también por la culminación del acto de
graduación de casi doscientos estudiantes del Profesorado de Literatura que no pueden dejar de disimular su emoción.
La ceremonia ha sido lo suficientemente desprolija como para considerarla inolvidable. Gritos,llantos, algún baile de improviso , bromas milenarias , silbidos, carcajadas y algunos elementos de cotillón que , por supuesto, van contras las establecidas reglas.
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¿ Quién sino el
Profesor Ulises Améndola para poder abrochar el Acto ? Innovador - pese a su veteranía- abierto , desafiante de lo impuesto y enemigo de lo digerido, es el indicado para cerrar la
graduación de la Promoción 2008.
El discurso de
Améndola es emocionante. Preclaro, ameno, constructivo , va desmigajando las razones de la Lengua y las va derramando sobre el Escenario para que todo el Auditorio - estudiantes , familiares y allegados - deje abrevar sus corazones.
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En un alejado rincón de la ciudad de La Plata ( Argentina ) , a unos 10.ooo kilómetros de allí , Don Francisco se entretiene, sentado en el patio , mate en mano , recordando y añorando glorias pasadas. Es un hombre mayor , pero con la fortaleza de un Toro. Hoy se siente más vivo que nunca : acaba de nacer su décimo bisnieto al cual bautizarán , como pareciera que no puede ser de otra manera, Francisquito..La palabra del Profesor se torna
vibrante . El in crescendo va advirtiendo que el final se avecina. Sobre el fondo del Escenario , a la par que las luces se apagan , y el silencio se enciende , se proyecta la imagen sepia de un
antigüo equipo de fútbol , que Améndola pretenderá utilizar para edificar su última- y frustrada - moraleja.
Como en áquella inolvidable escena de la
Sociedad de los Poetas Muertos , toma el micrófono y señala :
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Esta es una foto de la Selección de Argentina de 1930. Observad sus rostros , la ilusión del triunfo , la responsabilidad del compromiso que se avecina , sus cuerpos jóvenes y trabajados. Corresponde al momento anterior a la final del campeonato Mundial contra Uruguay .Y que son hoy ?
Polvo. No lo olvidéis nunca . Por ello :
vivid cada día como si fuera el último.
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Un silencio recogido y cerradísimo envuelve el ámbito , a la par que la imagen de cada uno de los jugadores, por un artificio técnico, va desapareciendo de la foto . Más -como siempre le sucede a los hacedores -
el profesor se equivoca.Tal vez no debió copiar el recurso. Quizá debió chequear un poco - tan sólo - su información. Cuando sólo falta esfumarse la estampa del último jugador,
la sala queda totalmente a oscuras por sólo un segundo . Cuando la luz retorna ,centenares de espectadores observan, atónitos , sobre el fondo del escenario ,la
figura de un anciano fuertemente abrigado , sentado sobre una
silla de mimbre , mate en mano , que más que una persona semeja
una aparición. El público
se petrifica.
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- No lo toméis a mal, pero... ¿ Quién sois Vosotros y como habéis llegado hasta aquí? -
Inquiere el Profesor, visiblemente
afectado
..
- Perdón... este... me llamo
Francisco Varallo, era jugador de fútbol ... y de los buenos !...
tengo 98 pirulos , pibe...y ...discúlpenme , debe ser la edad....
lo que yo no me explico es... es ... cómo es que USTEDES están acá, en mi patio ? . Y ese que está en la Foto , en cuclillas ,con los dedos entrelazados...a ver...esperen que me pongo los lentes...sí ,
soy yo antes de la Final del Treinta contra los Yoruguas . Pero donde están mis compañeros ? ...Se piantaron ? Y Stábile ? y Patternoster ?...
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El insólito episodio precipita el Final.
La supervivencia de Varallo desarma la puesta en escena de
Améndola. La gente se va retirando , cuchicheando cuando la situación deriva en su más alto nivel de extrañeza . Los casi quinientos asistentes se encuentran saliendo a una extraña
ciudad llena de diagonales ,
que nada tiene que ver con Sevilla y que les resulta absolutamente desconocida . Para todos, menos para
Don Francisco , que enfila por la Diagonal 43 rumbo al Sanatorio de la Piedad para poder conocer a su
bisnieto Francisquito.
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Al fin y al cabo la Providencia no se equivocó. Antes que un anciano casi centenario , gloria del balompié y
único sobreviviente de un evento histórico ,deba
cruzar el Atlántico hacia el Noreste para evitar que un bienintencionado profesor
, involuntariamente, lo reduzca a polvo y le impida conocer a su décimo bisnieto , resulta mil veces preferible- y sobre todo, infinitamente más justo - que
casi medio millar de andaluces, como aparecidos,realicen el trayecto contrario permaneciendo varados en la ciudad de La Plata, a las ocho y media de la mañana, en un país extraño, muertos de frío y sin que tengan la más mínima idea de como coño han llegado hasta allí. .(*) Francisco" Pancho" Varallo es Argentino y nació el 5 Febrero de 1910. Es el UNICO SOBREVIVIENTE de los jugadores que protagonizaron la primera Final del Campeonato Mundial de Fútbol , disputada entre los equipos de Argentina y Uruguay en 1930 . Máximo Goleador Histórico de Boca , vive actualmente en la ciudad de La Plata . En la foto , es el último de la segunda fila , de izquierda a derecha.El presente es mi Homenaje. ) .