
Contra todo pronóstico , las cosas están resultando más que bien.
El Salón ha sido acondicionado con modestia , pero es tanta la ilusión , la esperanza y el fervor de ver que , tras mucho tiempo , la Familia se sacude con un acontecimiento novedoso , que cualquier objeción parece de veras minúscula.
Las gestiones previas simplemente fructificaron. Con monolítica insistencia , en todas y cada una de las mañanas de aquel interminable mayo , el futuro Suegro presionó ante la Comisión Directiva. Y lo consiguió : finalmente , el Salón Principal de la "
Asociacion Barrial de Jubilados y Pensionados 12 de Abril " fue cedido en Comodato por sólo una noche , a condición de la reparación completa del baño de Señoras. Está en un
Tercer piso , sin terminar aún , al cual se llega por una escaleras de hormigón.
Como sea , áquella fiesta de casamiento está resultando un
Milagro . Los que se llegaron , lo hicieron sin problemas. Los trajes prestados aparecieron , los viejos autos arrimaron a la gente sin descomponerse , las bebidas están lo suficientemente frías ,el asado a punto , el suministro electrico no se interrumpió de modo alguno , la música suena sin estridencias y los papeloneros se mantienen sobrios.
Inesperadamente , aparece un Director de Orquesta. El viejo
Tío Braulio - recien llegado de Colombia , donde reside desde hace 20 años - toma la batuta y ya no la larga más. El evento empieza a moverse al compás de los ritmos del Caribe , mezclado con los sones del Carnaval.
Pasada las dos de la madrugada , a todos les resultaba de suyo evidente que , en áquel lugar , lo que reinaba era
la Auténtica y Verdadera Alegría.En un rincón, la Novia. Nadie le ha hecho hasta ahora las preguntas que debieran de haberle hecho. Nadie se ha detenido un momento a reparar en lo lejano de su mirada , en su extraño rictus. Ni tampoco nadie ha procedido a la lectura de sus gestos ni a interpretar mínimamente el mensaje de sus actos.
Su flamante esposo
le lleva quince años y tiene algunas carreras corridas,
todas perdidas. Ella , que aún no tiene veinte , ha sido guíada por una especie de esquema conducente que la ha llevado , sin que sepa como , a ser la protagonista de una gala a la que
no se siente invitada. Un sendero trazado de antemano por su geografía , su condición social y su entorno familiar.
A las tres en punto , el
Tío Braulio gira sobre sí mismo , abandona su ocasional pareja de Baile y -literalmente
- se carga la Fiesta al hombro , inaugurando una versión más del consabido
Trencito . Todos , impactados por el carisma del Maquinista ,
deciden ser vagones. Y allí van :
Don Braulio a la cabeza , el novio, los padres de la novia , los del novio , los cuñados , el asador , tíos de toda laya , los amigos , los improvisados mozos , las abuelas , el fotográfo y los colados.
Ella no participa , con sus pies hinchados por los zapatos de alquiler.
La Máquina va recorriendo todos los extremos del Salón , cada uno con las manos en la cintura del de adelante , risueños y festivos. Serpenteante , meandroso , el expreso lleva ya quince minutos de recorrido cuando
Tío Braulio toma la
decisión final , definitiva. Temiendo que el momento devenga en tedio , vira a Estribor y , ya lanzado ,
abre la puerta verde que está sobre el fondo del Salón , al lado de la única ventana . Y se encamina, nomás.
Del otro lado no hay nada. Sólo el vacío y la promesa de construir una losa de cemento que dejó un administrador fraudulento.
Absorta , la novia ve como un agujero oscuro
va devorando a Don Braulio , a su flamante esposo , a sus suegros , a sus padres , a sus hermanos , a sus cuñados y a todos y a cada uno de los asistentes a la fiesta.
Inesperadamente Viuda , huérfana y fundamentalmente sola - tanto en el Salón como en la Vida - no alcanza enseguida a tomar conciencia de la magnitud del desastre ferroviario que ha terminado de presenciar.
Pero cuando su respiración se normaliza , siente que a la dimensión de la Tragedia se opone , con mayor fuerza ,
el alivio de la liberación.Decide bajar las escaleras , con cuidado para no pisarse el vestido , y dirigirse hacia la Salida.
Acaba de Salir. Está descalza.
Se la ve
Blanca y
Radiante . Sólo que , a diferencia de la canción ,
ya nadie le sigue atrás.